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Bases del entrenamiento físico.
Según su definición básica
“entrenamiento” significa “preparación física
técnico-táctica, intelectual y moral del atleta mediante
ejercicios físicos. Aplicada al perro, esta definición debe
llevar a establecer series de ejercicios que el perro o
perros deben de realizar, en un clima psicológico de
confianza y favoreciendo el enfoque lúdico, para que el
animal se mantenga motivado.
La aptitud física de un
animal depende de múltiples factores fisiológicos y
psicológicos, que intervienen de manera muy distinta según
las actividades deportivas. Las pruebas de aptitud, solo
tiene en cuenta un pequeño numero de estos factores, de modo
que con frecuencia, los resultados que se obtienen reflejan
de manera imperfecta las capacidades de cada individuo.
De manera general, el
entrenamiento se asocia con cierto numero de procesos
catabólicos, como la degradación de las reservas de
sustratos energéticos o de otros constituyentes celulares,
seguida de una intensificación de los procesos anabólicos,
que se manifiesta por un aumento de la producción de las
sustancias que habían sido movilizadas o destruidas durante
el trabajo.
El entrenamiento físico
somete al organismo a una carga de trabajo de intensidad,
duración y frecuencia suficientes para determinar un efecto
mensurable, y, por lo tanto, una mejora de las funciones
sujetas al entrenamiento.
Para obtener este efecto,
es necesario someter el organismo a una sobrecarga, es decir
dicha carga debe ser superior a la de la vida diaria.
Una noción mas precisa de
”entrenamiento deportivo” comprende todos los aspectos de la
preparación física e intelectual del atleta.
Principio del
entrenamiento.
Contrariamente a lo que se
practica con frecuencia en el deporte canino, una actividad
cualquiera no constituye forzosamente un entrenamiento. En
efecto, en el entrenamiento, la carga aplicada durante un
esfuerzo debe de ser de intensidad y de duración suficientes
para que pueda ser definida como tal.
Así, al establecer un
programa, se deben respetar dos principios :
-conocer la fuente
principal de energía utilizada durante una actividad
determinada.
-teniendo en cuenta el
principio de sobrecarga, establecer un programa que
favorezca, la utilización de esta fuente de energía
utilizada por el animal.
Para mantener la eficacia
del entrenamiento, será necesario aumentar la carga impuesta
a medida que mejora el rendimiento. La influencia del
entrenamiento sobre la frecuencia cardiaca refleja bien esta
necesidad. Un entrenamiento regular a una potencia dada
determina una disminución progresiva de la frecuencia
cardiaca durante ese ejercicio .
La frecuencia cardiaca se
estabiliza paulatinamente en un valor por debajo del cual ya
no se puede disminuir aunque se continúe con dicho
entrenamiento. Después de un periodo de entrenamiento con
mayor potencia, se obtiene la potencia inicial con una
frecuencia cardiaca menor. Esto constituye un principio
general. Para obtener nuevas mejorar es necesario aumentar
la intensidad.
Hacen falta varios años
para que un atleta de alto nivel pueda alcanzar sus mejores
resultados. En el organismo durante el entrenamiento
constante se producen modificaciones cuantitativas y
cualitativas en las diferentes funciones del organismo, esta
mejora se produce de una manera lenta y progresiva.
El aspecto psicológico del
animal es igual de importante, el entrenamiento no debe ser
agotador dado que es fundamental mantener la motivación del
perro y sus “ganas” de trabajar.
El perro acepta mas
fácilmente realizar una carrera de 10 kilómetros que
repetir diez veces el mismo trayecto.
El respeto de este
equilibrio entre juego y trabajo, conducirá a obtener un
mejor rendimiento posible.
Estructuración del
entrenamiento.
Principio de la carga
de entrenamiento creciente:
El principio de la carga
de entrenamiento creciente se basa en el aumento del volumen
y la intensidad de las cargas en el proceso de
entrenamiento. El aumento de volumen es simultaneo con el
aumento de intensidad, pero el aumento de la carga de
trabajo debe llevarse a cabo muy gradualmente. En los perros
ya entrenados la carga de trabajo puede hacerse de manera
discontinua pero siempre controlando las posible
modificaciones.
Entrenamiento continuo:
Esta expresión corresponda
a una sucesión regular de entrenamientos que conduce a una
mejora constante de la capacidad de rendimiento deportivo,
hasta alcanzar, dentro de lo posible, el limite determinado
por los factores genéticos. En este caso, si por cualquier
razón se interrumpe la continuidad del entrenamiento el
rendimiento disminuye tanto mas rápidamente cuanto mas
eficaz haya sido el aumento de capacidad durante los
entrenamientos anteriores.
Si la mejora de la
capacidad de rendimiento se ha obtenido muy rápidamente al
interrumpir el entrenamiento por un tiempo indefinido,
también se pierde rápidamente.
Principio de
periodicidad de la carga de entrenamiento.
El atleta canino no puede
mantenerse en el mismo estado físico optimo durante todo el
año. Hay que realizar modificaciones periódicas en la
alternancia de sesiones de entrenamiento y de recuperación,
el volumen y la intensidad del trabajo que se exige, etc.
Actuando así es posible
alcanzar un optimo estado físico en el momento oportuno.
El programa de
entrenamiento debe dividirse en tres periodos:
Preparación
Competición
Y transición.
La estructuración del
entrenamiento según este principio, permite:
Evitar el
sobreentrenamiento
Alcanzar los resultados.
Trabajar a lo largo de
varias temporadas sucesivas.
Minimizar el riesgo de
lesiones.
Principio de variación de
las cargas de entrenamiento.
El principio de variación
de las cargas de entrenamiento puede desempeñar un papel
particular cuando intervienen diversos factores físicos, en
una misma disciplina:
Potencia, velocidad,
resistencia, coordinación, etc.
Las cargas de
entrenamiento de diferentes formas afectan al organismo de
maneras muy diversas y , según el tipo de entrenamiento, la
amplitud y la duración de recuperación difieren.
Por ejemplo, en el perro,
un entrenamiento en resistencia intensa moviliza, a demás de
las grasas, las reservas de glicógeno del músculo en acción,
lo que supone un periodo de reposo no despreciable para
regenerar estas reservas energéticas y recuperar la
capacidad de rendimiento inicial.
Si, en lugar de realizar
un periodo de reposo, se estimula otra función metabólica
del organismo, este se muestra mas apto para soportar esta
nueva carga de lo que habría estado ante una repetición de
la primera. Así, dentro de una sesión de entrenamiento,
alternancia y la sucesión razonable de cargas diferentes
permite ganar en volumen e intensidad.
Principio de sucesión
razonable de las cargas de entrenamiento:
Este principio es
fundamental cuando se pretende mejorar varios componentes
diferentes del rendimiento deportivo con un mismo
entrenamiento:
Al principio de la sesión
de entrenamiento, se ejecutaran los ejercicios que requieren
un estado psicofísico descansado del animal.
A continuación, se
realizaran los ejercicios cuya eficacia se basa en una
recuperación incompleta.
Para terminar la sesión se
realizaran los ejercicios que favorecen el desarrollo de la
resistencia.
Principio de eficacia del
estimulo de la carga de entrenamiento:
El principio de eficacia
del estimulo de la carga de entrenamiento establece que,
para que se produzca una mejora de la capacidad de
rendimiento del animal, la carga de entrenamiento debe
superar un umbral determinado Este umbral depende
evidentemente del grado de entrenamiento previo del perro.
Métodos de entrenamiento:
Es importante volver a
subrayar que cada programa de entrenamiento debe desarrollar
el o los sistemas que predominan en la actividad física o
deportiva para la cual se debe preparar el perro.
No obstante, existe una
excepción sistemática a este principio de especificidad, ya
que el entrenamiento general de todo individuo, cualesquiera
que sean su edad, su sexo y su peso, debe comprender
siempre:
Un entrenamiento del
sistema de trasporte de oxigeno
Un entrenamiento muscular
que involucre sobre todo los músculos de los miembros y de
la espalda.
Un entrenamiento para
mantener la movilidad articular
En lo relativo a la
función de transporte de oxigeno. Astrand estableció una
distinción entre los factores que intervienen en el corazón
y la circulación central, y , aquellos que actúan sobre la
circulación periférica. En el caso de la circulación
central, el entrenamiento mas eficaz y menos fatigante
deberá involucrar la mayor masa muscular posible. En cambio,
la mejora de la circulación periférica solo necesita un
entrenamiento centrado en los músculos directamente
utilizados durante la prueba o la actividad para la que se
desea obtener una mejora.
Entrenamiento de la fuerza
muscular:
Se trata principalmente de
desarrollar la fuerza y la resistencia en el tipo de
actividad, estática o dinámica, para la que se quiere
obtener una mejora.
A pesar de la relativa
imprecisión, durante periodos de trabajo muy cortos es
aparentemente posible hacer trabajar intensamente los
músculos sin poner en marcha los procesos anaerobios que
producen un aumento sensible de la concentración de lactato.
Así en animales que
realizan esfuerzos que involucran la fuerza muscular, un
entrenamiento intermitente ,con una intensidad de trabajo
considerable durante un periodo muy corto y periodos de
reposo muy breves, recurrirá principalmente a la fuerza
muscular sin aumentar de manera significativa la cantidad de
oxigeno consumida y sin poner en marcha el metabolismo
anaerobio láctico.
Entrenamiento de la potencia
anaerobia
Se trata de mejorar el
funcionamiento de los procesos que dependen en una parte de
la degradación de compuestos fosforados ricos en energía, y
por otra parte, de la anaerobiosis láctica (transformación
del glicógeno en acido láctico).
Es posible mejorar el
funcionamiento muscular anaerobio láctico mediante
ejercicios de muy corta duración, (de 10 a 15 segundos)
alternados con periodos de reposo no demasiado breves De
esta manera se limita el grado de glucogenolisis que se
produce en el músculo, lo que permite reconstituir las
reservas de ATP y fosfocreatina a través del sistema
aerobio.
El entrenamiento de los
procesos anaerobios lácticos se puede llevar a acabo de
manera eficaz durante periodos de 1 minuto, separados por
intervalos de 4 a 5 minutos de reposo El principal problema
es la carga psicológica que puede sufrir el animal,
invalidando el entrenamiento por una negativa a mejorar.
Entrenamiento de la potencia
aerobia
El objetivo es estimular
al máximo el sistema de transporte de oxigeno.
Dos métodos:
Uno de ellos recurre a la
carrera continua y consiste en hacer que el animal recorra
distancias relativamente grandes de manera ininterrumpida.
El segundo es de tipo
fraccionado se exige un esfuerzo intenso de 3 a 5 min.
Seguido de un reposo o ejercicio leve. En periodos de
verdadero trabajo un ejercicio moderado favorece la
eliminación del acido láctico mas rápido que permaneciendo
en reposo.
Las capacidades de
almacenamiento de glicógeno en el músculo e hígado, y sobre
todo la capacidad de movilizar y utilizar los ácidos grasos
libres desempeñan un papel importante en el trabajo del
perro.
Teniendo en cuenta esto se
debe saber que:
Para reforzar los tendones
y ligamentos, así como para desarrollar fuerza muscular, se
recurrirá a fases de actividad muy intensa.
Para mejorar la potencia
anaerobia se alternarán periodos de actividad intensa, con
reposos.
Para desarrollar la
potencia aerobia, se utilizaran fases de ejercicios a una
intensidad ligeramente inferior a la potencia máxima
aerobia.
La capacidad de
resistencia dependerá de la instauración de periodos de
actividad o de intensidad mas moderada.
Entrenamiento por
intervalos.
Como su nombre indica, el
entrenamiento por intervalos consiste en una sucesión de
ejercicios que alternan con periodos de recuperación. La
principal característica de este sistema es permitir la
transformación de las economías de fatiga debidas al trabajo
intermitente en un aumento de intensidad del trabajo
realizado.
Esta modalidad tiene
muchas ventajas:
Permite utilizar de manera
repetida las reservas intramusculares de fosfagenos, lo que
estimula el aumento de la capacidad energética de este
sistema.
La participación de la
glucólisis anaerobia es mínima y la realización de periodos
de trabajo mas prolongados con muchas repeticiones favorece
el sistema de transporte de oxigeno.
El periodo de trabajo
puede ser:
De larga duración y baja
intensidad
De duración media e
intensidad media ó
de corta duración e
intensidad alta.
Uno de los mejores métodos
para saber el tipo de intensidad que se esta usando es la
evaluación de la frecuencia cardiaca cuanto mayor es la
frecuencia mayor es la intensidad.
Periodos de
recuperación:
La evolución de la
frecuencia cardiaca tras un periodo de trabajo sigue siendo
un indicativo excelente para saber si el perro esta
fisiológicamente apto o no para encarar un nuevo periodo de
trabajo.
Se ha de controlar la
frecuencia cardiaca antes, durante y después del ejercicio,
al finalizar y en función del resultado de la frecuencia
sabremos si estas trabajando por encima del nivel de
entrenamiento o por lo contrario debemos aumentar la carga.
La recuperación puede
ser:
Pasiva :reposo o marcha
lenta
Activa: marcha rápida o
trote.
Entrenamiento continuo:
Este método consiste en
imponer al animal un recorrido de distancias relativamente
grandes mediante una carrera ininterrumpida, que requiere la
participación del metabolismo aerobio.
Carrera continua lenta:
Entrenamiento de
resistencia o de potencia aerobia, supone el recorrido de
largas distancia de manera lenta.
Carrera continua
rápida:
La velocidad ha de ser
mayor, la fatiga aparece mas temprano y por lo tanto la
distancia a recorrer a de ser menor. Se debe tener en cuenta
la sobrecarga de entrenamiento y espaciar los ciclos.
Carrera fraccionada:
Se diferencia del método
de intervalos en:
La distancia a recorrer
durante el periodo de trabajo.
El grado de recuperación
entre las repeticiones.
La distancia a recorrer
depende del tipo de competición:
Para concebir
correctamente un programa de entrenamiento seria necesario
conocer precisamente las consecuencias biológicas y
filológicas de cada tipo de esfuerzo en el perro. Por otro
lado, dadas la particularidades de cada individuo, un
entrenamiento de alta competición requiere varias revisiones
durante la temporada para garantizar el bienestar del perro.
Evolución del
entrenamiento en función de las temporadas.
Es importante llevar a
cabo un entrenamiento regular del perro deporte. Si bien es
posible alcanzar en un mes un grado razonable de aptitud, de
fuerza o de resistencia, este efecto desaparece cuando se
interrumpe el entrenamiento.
La competición de alto
nivel exige que se prosiga el entrenamiento durante todo el
año, en particular el del sistema de transporte de oxigeno.
De una temporada a otra, el consumo máximo de oxigeno puede
variar considerablemente y la única manera de evitar que se
produzca un fuerte deterioro es llevar a cabo un
entrenamiento relativamente intenso a lo largo de todo el
año.
Precalentamiento antes de
la competición.
Es muy útil que nuestro
atleta realice ejercicios de precalentamiento antes de la
competición o de cualquier entrenamiento, con ello
conseguiremos:
Un aumento de las
actividades enzimáticos, que se traduce en una mejora del
metabolismo energético.
Un aumento del flujo
sanguíneo y de la disponibilidad de oxigeno.
Una disminución de los
tiempos de contracción y de reacción.
También es conveniente
realizar ejercicios de estiramiento que permitirán:
Incrementar la
flexibilidad articular
Evitar los desgarros
musculares
Prevenir las agujetas
dorso-lumbares.
Sobreentrenamiento:
Como consecuencia de
varias series de recuperaciones deficientes, pueden dar
lugar a diversos signos de agotamiento, tantos físicos como
psíquicos.
Pueden ser debidos a:
Incremento demasiado
rápido de la cantidad y de la intensidad de las cargas de
entrenamiento.
Presión psíquica demasiado
intensa para el perro.
Uso de métodos y medios
demasiado exclusivos o no conveniente para cada individuo
como unidad particular.
Sucesión de competiciones
muy frecuentes, con intervalos de recuperación demasiado
breves.
Los signos pueden ser:
Gran fatigabilidad
Excitación
Perturbación del sueño
Disminución del apetito
Perdida de peso corporal
Termorregulación normal
pero ligera hipertermia que puede llegar a ser crónica.
Tendencia a la taquicardia
Recuperación retardada
Hipersensibilidad
auditiva.
Apatía.
Inapetencia general.
Etc.
Ante esto puede haber
ciertas medidas terapéuticas que puedes ser eficaces :
Reducción casi del 100%
del entrenamiento especifico, manteniendo solo el paso o
trote a muy baja velocidad.
Modificación de la rutina
de nuestro perro.
Masajes suaves
regularmente.
Alimentación adecuada a
su recuperación
Posible tratamiento
farmacológico.
La practica del
entrenamiento de las capacidades energéticas obedece aun
conjunto de reglas y principios comunes a todo tipo de
actividad.
Susana Santamaría
Facal
(publicado en libromascotas)

El paso
del Ngorong Ngorong
hijos del
multicampeón Ch. Red Bull del Ngorong Ngorong
(raza
American Stafforshire Terrier).
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