El
perro a día de hoy en nuestra cultura está en
estrecho contacto con el hombre. La relación entre
humanos y perros se desarrolla en un contexto
histórico y un momento que favorece el surgimiento
de problemas de conducta (conflicto entre lo que el
hombre entiende por perro perfecto que uno quisiera
y la realidad).
Toda relación entre un hombre y un perro es muy rica
y necesita que se apliquen algunos principios
fundamentales para evitar que diversos conflictos de
conducta que pueden aparecer durante el crecimiento
sean entendidos y corregidos a tiempo.
Conocer el mundo del perro significa ante todo el
poder comprender sus motivaciones y su modo de
organización.
Antes del proceso de domesticación los perros vivían
como las actuales manadas de lobos, es decir un gran
número de individuos que comparten territorio,
comidas, juegos, etc.
Cada individuo se integra en este grupo y posee un
rango jerárquico dentro del mismo.
Ningún grupo puede vivir en anarquía. Cualquier
jauría esta regida por un sistema jerárquico de
dominantes y dominados con un "jefe" o "líder". El
perro sigue este modelo.
Sociabilización del perro.
Todo cachorro posee un potencial inicial (aptitud
natural en cada raza o individuo) que se
desarrollarán bajo influencias y estímulos externos.
El
terreno genético al igual que múltiples fases por
las que pasa un cachorro desde que es engendrado es
parte importante de cada individuo.
Independientemente de las aptitudes natural de cada
individuo ya sean para caza, búsqueda, rastro,
guarda, defensa, compañía, etc, es conveniente
siempre canalizarlas de la manera mas adecuada,
Un
cachorro pasa mucho tiempo observando.
Desde su permanencia en el útero de la madre hasta
su madurez plena pasa por diversas fases de
desarrollo sensorial, emocional y
social, el aprendizaje por imitación es para ellos
una forma muy rápida de adaptarse a su entorno.
En
el juego el cachorro aprende a reconocer las señales
de comunicación ya sea con sus congéneres o su amo,
el juego es una parte básica de la vida del perro,
un canalizador de energía, una forma de desestresar,
una manera de educar, la mejor forma de estrechar
una relación, y un largo etc.
Comunicación hombre - perro.
Toda relación supone una comunicación entre los dos
o más individuos involucrados. Observar al perro
puede llegar a hacer que podamos conocerle mejor y
así comprender sus posturas, gestos, sonidos, etc.
Existen multitud de medios para que exista una
correcta comunicación hombre - perro, todos estos
medios que van desde correas, collares, métodos de
adiestramiento, etc, deben de tener siempre una
correcta utilización y siempre debe existir una
coherencia en el trabajo exigido con una lógica que
no ha de ser siempre la nuestra, porque hay que
entender que para nuestro querido perro lo que para
nosotros puede ser muy lógico para él puede que no.